Eres todas las mujeres

Quiero escribirte un poema, uno que empiece por tus ojos de mar, que hable de ellos y el océano que tienen dentro, que quien lea ese poema pueda verlos y saber porque hay tantos poemas que hablan de ellos, que lo comprenda al fin. Escribir de tu cabello también, ya lo he hecho mil veces,Sigue leyendo “Eres todas las mujeres”

De los volcanes y las llamas

Hacer el amor contigo es ver volcanes; sentir el temblor en cada parte minúscula de la piel que me conforma, es ser llamas y que el fuego encuentre su lugar. Tú estás toda hecha de volcanes; esos que se ven en el azul de tus pupilas, que, aunque el agua y el fuego sean opuestos,Sigue leyendo “De los volcanes y las llamas”

Zona de guerra

Tengo tu cuerpo grabado en cada pestaña, en esas que se caen y en las que están por salir; a veces se convierten en miles de lagrimas y otras son destellos que iluminan la madrugada. Y repaso tu cuerpo, lo repaso con la yema de mis dedos y éstas se transforman en ti, se vuelven azules y mi cuerpoSigue leyendo “Zona de guerra”

Tú me dedicabas canciones y yo te las convertía en poemas.

Tenemos recuerdos para llenar las penas, dijiste; hay tanto de ti y de mí que podríamos darle tres vueltas a la luna y regresar para después dar una vuelta más. Yo te pregunté; ¿qué se hace entonces con tantos recuerdos? Tú sonreíste como intentando decírmelo todo con los ojos, pero es que yo cuando losSigue leyendo “Tú me dedicabas canciones y yo te las convertía en poemas.”

La poesía no nos ha olvidado

La poesía no nos ha olvidado, nos recuerda a la perfección; ella sabe que renació en mí el día que te toqué por primera vez, sabe también de todas esas idas y vueltas tuyas y mías, tiene grabado aquel febrero en el lugar izquierdo del pecho, recuerda también las canciones que rimaban con tus ojosSigue leyendo “La poesía no nos ha olvidado”

La Petite Mort

Tus labios cansados y el cuerpo enrojecido, tengo los mismos recuerdos de ti y se pasean por mi lengua, se pierden en mis piernas y transitan por mi cuello. El fuego que tiene tu piel y la mía que se viste de ti; yo añoro y deseo tanto el mar… Tú eres el mar; exhalasSigue leyendo “La Petite Mort”

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