Serendipia

El otro día estaba leyendo sobre la serendipia, ese hallazgo accidental y afortunado, imprevisto, casual, ese que se descubre de una manera tan inesperada que parece imposible, pero que al final acaba siendo aquello que incluso puede cambiar la vida. Y cuando leía sobre esto no pude evitar pensar en ti, mis ojos se fijaronSigue leyendo “Serendipia”

Que todo desaparezca, pero que quedes tú

Tienes el nombre del mar y cuando lo pronuncio yo siento el agua en mis labios y la lengua se me llena toda de ti. Cuando escucho tu voz todas las telarañas del mundo desaparecen, te apareces entonces como una visión, como la divinidad hecha mujer y entonces yo entiendo que ya podría desaparecer, queSigue leyendo “Que todo desaparezca, pero que quedes tú”

De océanos y desiertos

A veces soy océano, otras la marea incontrolable, toda el agua se me desborda por los costados y cuando cierro los ojos no deja de llover. Otras solo hay sequía, el sol ha quemado todo a su paso y no soy más que un desierto, soy entonces el lugar más despoblado del mundo y laSigue leyendo “De océanos y desiertos”

Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.

Perder a un perro es comprender que el amor y la amistad no conoce de nada, da igual el aspecto, el tamaño o la especie, es un sentimiento puro que cuando se siente no hay vuelta atrás. Es saber que Mia aunque esté ya no está, es buscarla en cada rincón esperando ver sus enormesSigue leyendo “Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.”

Eres todas las mujeres

Quiero escribirte un poema, uno que empiece por tus ojos de mar, que hable de ellos y el océano que tienen dentro, que quien lea ese poema pueda verlos y saber porque hay tantos poemas que hablan de ellos, que lo comprenda al fin. Escribir de tu cabello también, ya lo he hecho mil veces,Sigue leyendo “Eres todas las mujeres”

El mundo no pero tú sí

Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor, eso ya lo sabemos. Pero después te creó a ti; con tus ojos azules y tu cabello de fuego, con tu cuerpo divino y tu sonrisa estridente. Con tu piel blanca y luminosa, con las sendas de amor tatuadas en tu ombligo. Con tus brazos queSigue leyendo “El mundo no pero tú sí”

El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor

Creo que un día Dios creó al mundo porque estaba de mal humor, se despertó después de una borrachera de tres días, tenía la ropa llena de vomito y la cara manchada, tomó un vaso de agua, tenía demasiada sed y entonces después se bebió dos más. Estuvo pensando un gran rato, estaba aburrido ySigue leyendo “El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor”

Zona de guerra

Tengo tu cuerpo grabado en cada pestaña, en esas que se caen y en las que están por salir; a veces se convierten en miles de lagrimas y otras son destellos que iluminan la madrugada. Y repaso tu cuerpo, lo repaso con la yema de mis dedos y éstas se transforman en ti, se vuelven azules y mi cuerpoSigue leyendo “Zona de guerra”

Hay que normalizar la tristeza

Yo creo que todos deberíamos normalizar la tristeza, saber que está bien que de vez en cuando nos sintamos tristes y la vida parezca insuficiente, que los ojos se llenen de melancolía y que todo el cuerpo tiemble recordando y recordando, y que no queramos nada más. Creo que hay que normalizar que cuando alguienSigue leyendo “Hay que normalizar la tristeza”

Cuenta Pendiente

Tal vez ha llegado el momento de saldar nuestras cuentas pendientes, esas que pensé ya no existían, esas que intenté esfumar con miles de letras. Pero a la vida le gusta jugar, le gusta a veces volverse pasado y se te presenta todo aquello que ya creías olvidado. Y vuelvo a escuchar todas esas cancionesSigue leyendo “Cuenta Pendiente”

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora