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El primer robot

Susan tuvo al primer robot de la humanidad con una especie de consciencia, por decirlo de alguna manera. No hablaba, todavía la tecnología no había avanzado tanto para que lo hiciera, pero claro que podía comunicarse. Lo hacía con ella más que con nadie. Susan tenía siete años y sus padres habían adquirido el robot,Sigue leyendo «El primer robot»

Hay que normalizar la tristeza

Yo creo que todos deberíamos normalizar la tristeza, saber que está bien que de vez en cuando nos sintamos tristes y la vida parezca insuficiente, que los ojos se llenen de melancolía y que todo el cuerpo tiemble recordando y recordando, y que no queramos nada más. Creo que hay que normalizar que cuando alguienSigue leyendo «Hay que normalizar la tristeza»