Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.

Perder a un perro es comprender que el amor y la amistad no conoce de nada, da igual el aspecto, el tamaño o la especie, es un sentimiento puro que cuando se siente no hay vuelta atrás. Es saber que Mia aunque esté ya no está, es buscarla en cada rincón esperando ver sus enormesSigue leyendo “Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.”

De los volcanes y las llamas

Hacer el amor contigo es ver volcanes; sentir el temblor en cada parte minúscula de la piel que me conforma, es ser llamas y que el fuego encuentre su lugar. Tú estás toda hecha de volcanes; esos que se ven en el azul de tus pupilas, que, aunque el agua y el fuego sean opuestos,Sigue leyendo “De los volcanes y las llamas”

El mundo no pero tú sí

Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor, eso ya lo sabemos. Pero después te creó a ti; con tus ojos azules y tu cabello de fuego, con tu cuerpo divino y tu sonrisa estridente. Con tu piel blanca y luminosa, con las sendas de amor tatuadas en tu ombligo. Con tus brazos queSigue leyendo “El mundo no pero tú sí”

La muerte es un acto poético

¿Por qué nos morimos? Me estaba preguntando el otro día, uno de esos días donde las preguntas sin respuesta se aparecen como fantasmas y te sujetan aunque tú no las veas, pero sientes un escalofrío que te recorre toda la médula y lo sientes también en el alma. Entonces pensé y pensé, intentando encontrar laSigue leyendo “La muerte es un acto poético”

El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor

Creo que un día Dios creó al mundo porque estaba de mal humor, se despertó después de una borrachera de tres días, tenía la ropa llena de vomito y la cara manchada, tomó un vaso de agua, tenía demasiada sed y entonces después se bebió dos más. Estuvo pensando un gran rato, estaba aburrido ySigue leyendo “El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor”

Mientras tú estés viva, mi amor, el mundo es un lugar mejor

No importa si es a mi lado o si es a mil millas de distancia, si estás recostada en mi vientre o si estás llenando de fuego Los Ángeles, siendo mar en Nueva York, paseándote en cualquier país como la mujer de mundo que eres o si estás recorriendo con tus yemas mis piernas volviendoSigue leyendo “Mientras tú estés viva, mi amor, el mundo es un lugar mejor”

El monstruo que está debajo de mi cama

He pasado las últimas noches hablando con el monstruo que está debajo de mi cama, ese que a veces se convierte en miedo y se queda ahí quieto y si no fuera por su respiración agitada yo no sabría que está ahí. Otras más se convierte en llanto, entonces las lágrimas le brotan como olasSigue leyendo “El monstruo que está debajo de mi cama”

El mundo sería mejor si todos amáramos como aman los perros

Hace mucho quería escribirles un poema a mis perras, a cada una de ellas; hablar de sus ojos sumergidos en la bondad, de que aún sin que puedan hablar ellas lo dicen todo con la mirada, de como me han enseñado lo que significa el amor. Quería hablar de cada una de mis perras, deSigue leyendo “El mundo sería mejor si todos amáramos como aman los perros”

Zona de guerra

Tengo tu cuerpo grabado en cada pestaña, en esas que se caen y en las que están por salir; a veces se convierten en miles de lagrimas y otras son destellos que iluminan la madrugada. Y repaso tu cuerpo, lo repaso con la yema de mis dedos y éstas se transforman en ti, se vuelven azules y mi cuerpoSigue leyendo “Zona de guerra”

Tú me dedicabas canciones y yo te las convertía en poemas.

Tenemos recuerdos para llenar las penas, dijiste; hay tanto de ti y de mí que podríamos darle tres vueltas a la luna y regresar para después dar una vuelta más. Yo te pregunté; ¿qué se hace entonces con tantos recuerdos? Tú sonreíste como intentando decírmelo todo con los ojos, pero es que yo cuando losSigue leyendo “Tú me dedicabas canciones y yo te las convertía en poemas.”

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