Quisiera escribir hasta curarme

Quisiera escribir hasta curarme, hasta que lo único que me dolieran fueran las manos por tanto escribir. Que los miedos se esfumaran con los puntos, que las lágrimas se quemaran con papel. Escribir hasta removerme la herida, que lo que a veces me escuece se convierta en alas y deje al fin de arder. EscribirSigue leyendo «Quisiera escribir hasta curarme»

¿Cómo se comunican las aves?

Hay muchas preguntas que constantemente me taladrean la cabeza y pienso y pienso y pienso, intentando que la respuesta se me presenté como una visión. ¿Cómo se quiebra lo que ya está roto? ¿Cómo se rompe lo que siempre está a punto de quebrarse? ¿A dónde se va el miedo cuando ya no cabe enSigue leyendo «¿Cómo se comunican las aves?»

Serendipia

El otro día estaba leyendo sobre la serendipia, ese hallazgo accidental y afortunado, imprevisto, casual, ese que se descubre de una manera tan inesperada que parece imposible, pero que al final acaba siendo aquello que incluso puede cambiar la vida. Y cuando leía sobre esto no pude evitar pensar en ti, mis ojos se fijaronSigue leyendo «Serendipia»

Que todo desaparezca, pero que quedes tú

Tienes el nombre del mar y cuando lo pronuncio yo siento el agua en mis labios y la lengua se me llena toda de ti. Cuando escucho tu voz todas las telarañas del mundo desaparecen, te apareces entonces como una visión, como la divinidad hecha mujer y entonces yo entiendo que ya podría desaparecer, queSigue leyendo «Que todo desaparezca, pero que quedes tú»

Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.

Perder a un perro es comprender que el amor y la amistad no conoce de nada, da igual el aspecto, el tamaño o la especie, es un sentimiento puro que cuando se siente no hay vuelta atrás. Es saber que Mia aunque esté ya no está, es buscarla en cada rincón esperando ver sus enormesSigue leyendo «Los perros no van al cielo, ellos ya son el cielo.»

Eres todas las mujeres

Quiero escribirte un poema, uno que empiece por tus ojos de mar, que hable de ellos y el océano que tienen dentro, que quien lea ese poema pueda verlos y saber porque hay tantos poemas que hablan de ellos, que lo comprenda al fin. Escribir de tu cabello también, ya lo he hecho mil veces,Sigue leyendo «Eres todas las mujeres»

De los volcanes y las llamas

Hacer el amor contigo es ver volcanes; sentir el temblor en cada parte minúscula de la piel que me conforma, es ser llamas y que el fuego encuentre su lugar. Tú estás toda hecha de volcanes; esos que se ven en el azul de tus pupilas, que, aunque el agua y el fuego sean opuestos,Sigue leyendo «De los volcanes y las llamas»

El mundo no pero tú sí

Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor, eso ya lo sabemos. Pero después te creó a ti; con tus ojos azules y tu cabello de fuego, con tu cuerpo divino y tu sonrisa estridente. Con tu piel blanca y luminosa, con las sendas de amor tatuadas en tu ombligo. Con tus brazos queSigue leyendo «El mundo no pero tú sí»

La muerte es un acto poético

¿Por qué nos morimos? Me estaba preguntando el otro día, uno de esos días donde las preguntas sin respuesta se aparecen como fantasmas y te sujetan aunque tú no las veas, pero sientes un escalofrío que te recorre toda la médula y lo sientes también en el alma. Entonces pensé y pensé, intentando encontrar laSigue leyendo «La muerte es un acto poético»

El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor

Creo que un día Dios creó al mundo porque estaba de mal humor, se despertó después de una borrachera de tres días, tenía la ropa llena de vomito y la cara manchada, tomó un vaso de agua, tenía demasiada sed y entonces después se bebió dos más. Estuvo pensando un gran rato, estaba aburrido ySigue leyendo «El mundo no/Cuando Dios creó al mundo estaba de mal humor»

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