Zona de guerra

Tengo tu cuerpo grabado en cada pestaña, en esas que se caen y en las que están por salir; a veces se convierten en miles de lagrimas y otras son destellos que iluminan la madrugada.

Y repaso tu cuerpo, lo repaso con la yema de mis dedos y éstas se transforman en ti, se vuelven azules y mi cuerpo se llena de ti. Tu lengua se convierte entonces en mi piel y yo ya no sé distinguir donde terminas tú y empiezo yo.

Ambas terminamos y empezamos de nuevo, una y diez veces más, diez veces que se convierten en otras diez, que se transforman en horas interminables que se parecen mucho a un cosmos naciendo. Tú explotas y yo siento que el fuego sube por todo mi cuerpo.

Y yo te he visto así mil veces ya; siendo universo y siendo divinidad, siendo guerra y siendo la paz, siendo tan terrenal y siendo la tempestad. Mojas todo a su paso, todo se inunda de ti, yo me ahogo en tu abdomen y tú me conviertes toda en agua.

Yo te he visto en tus peores momentos, en esos donde la vida se te ha caído a pedazos, esos donde tus ojos de mar se convirtieron en una isla abandonada. Y te he visto también así; vestida de nada y seduciendo a mis lunares, tatuándome en tu espalda y reconociéndote en mi cuello, te he visto convirtiéndote en pájaro y siendo mariposa. Y debo confesarte que ya no sé diferenciar cuándo es que te he amado más.

Nos he visto haciendo de la guerra el mejor lugar para encontrarnos, palpándonos hasta que los pies se conviertan en manos y cantándonos esa canción con los labios. Nos he visto flotando en el espacio con las manos entrelazadas y la saliva convirtiéndose en poemas, con el cabello cubriéndonos el pecho y los ojos siendo poesía. Nos he visto siendo luz y obscuridad, siendo la pasión encarnada y el amor convirtiéndose en cuerpos; yendo rápido y despacio, estando afuera y adentro, llenándonos y quedando vacías de nuevo. Nos he visto siendo orgasmos, siendo sudor, siendo promesas, siendo despedidas. Nos he visto siendo tú y siendo yo sin disfraces y sin nada más que aparentar, con la nada cubriéndonos, tú siendo mi piel y yo siendo tu cuerpo,

Y después de todo lo que he visto he llegado a la conclusión de que la mejor manera de ser, es cuando nos hacemos la guerra y la convertimos en amor.

Publicado por angieprainbow

Convierto lo roto en poesía. Un día escribí y ahora ya no puedo dejar de hacerlo.

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